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Entrevistamos a la podóloga Ana Toledo y nos desvela cómo lucir unos buenos tacones cuidando nuestros pies

18 febrero, 2015

 

Ana Toledo González es una alicantina nacida en 1986. Se licenció en podología a través de la Universidad Miguel Hernández de Eche y realizó el Posgrado Ortpédico en la Universidad Internacional de Cataluña. Su pasión por la podología, el cuidado corporal y la belleza hoy la llevan a contarnos cómo lucir unos pies perfectos incluso llevando esos tacones que creemos imposibles.

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  1. Los tacones son un imprescindible entre las mujeres y, aunque algunos profesionales los desaconsejen, ¿Cómo podemos lucirlos sin que repercutan negativamente a nuestros pies?

La moda no está reñida con la podología, ya que podemos llevar con mucho glamour un calzado moderno, cómodo y bonito. Asimismo, debemos tener en cuenta determinados consejos podológicos para acertar con un zapato adecuado: para distribuir el peso equilibradamente entre la parte delantera y la trasera del pie lo mejor es usar un tacón de 2 centímetros de altura, así un 50% soportará la zona metatarsal y un 50% el calcáneo. Nunca debe superar los 3 centímetros, y en el caso del uso de plataforma no más de 3 centímetros entre la porción delantera y la trasera que es lo ideal. Importante en la medida de lo posible utilizar tacones para días eventuales (fiestas, eventos elegantes), pero en llegar a casa y/o regresar a la vida cotidiana, nos calzaremos tacones más bajos o calzado adecuado para el día. Minimizaremos las consecuencias si además evitamos que el calzado sea tan estrecho, de este modo los dedos no quedarán inmovilizados ni se “montarán” unos sobre otros.  Que no resbale y que se ajuste a tu número el zapato.

  1. ¿Cuáles son las patologías más comunes que aparecen por el uso de tacones?

Las patologías más habituales por el uso de tacones diariamente son las siguientes:

-Callosidades, ampollas

-Juanetes (hallux adductus valgus en el 1º dedo o juanete de sastre en el 5º dedo)

-Otras deformidades digitales (dedos en garra, en martillo…)

-Hongos en uñas y/o planta del pie (onicomicosis, pie de atleta)

-Uñas encarnadas

-Esguinces, contracturas, molestias en gemelos…

-Alteraciones en otras articulaciones (en rodillas; en caderas incrementando así la lordosis de la columna lumbar y por consiguiente, dolor de espalda).

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  1. ¿Y el tratamiento de dichas patologías?

Es esencial una buena prevención a priori, y en el caso de la aparición de alguna de las posibles patologías anteriormente citadas hemos de acudir a un podólogo y/o médico especialista para hallar el tratamiento más adecuado para nuestros pies.

  1. ¿La cirugía es una opción válida para volver a tener unos pies sanos y bonitos? ¿Existen alternativas a la cirugía?

Desde mi punto de vista profesional, la cirugía sería la última alternativa de elección de tratamiento para tener unos pies sanos y “bonitos”, porque por estética personalmente no optaría por operar.

Asimismo, podría nombrar a grandes rasgos algunos tratamientos alternativos a la cirugía como: la quiropodía; la ortopodología (plantillas u órtesis plantares); tratamientos convencionales avanzados; rehabilitación en  miembros inferiores; tratamientos menos invasivos que la cirugía (por ejemplo la cirugía de mínima incisión: MIS), etc.

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  1. Muchas mujeres acuden a hacerse la pedicura en un centro de belleza pero olvidan los tratamientos profesionales que ofrecen los podólogos, ¿en qué se diferencian?

Principalmente la diferencia indiscutible reside en el título, es decir, un/a podólogo/a como yo es un profesional universitario titulado y especializado para atender a la salud de tus pies y a día de hoy podemos incluso prescribir, en cambio una persona que realiza pedicuras en centros de belleza tiene su título por institutos privados no universitarios y se dedica exclusivamente a la estética, y no a la medicina.

Es más, os comentaré ciertas situaciones a tener en cuenta, por ejemplo, una persona diabética no puede ponerse en manos de cualquier persona no titulada puesto que debe tener un especial cuidado con sus pies y contratar los servicios de un podólogo para su salud podal. Y sin ir más lejos, actualmente acuden a consulta más personas con problemas ungueales (concretamente hongos o infecciones) por la manía de quitar cutículas, por el uso del mismo esmalte de uñas a distintas personas, por los quitaesmaltes con acetona, incluso por esa dichosa moda de la ictioterapia (terapia con “pececillos”) tan insalubre y sin control en los centros comerciales o centros inapropiados pues son un foco de infecciones importante para los pies. Por tanto, hemos de reflexionar y llevar cuidado con la finalidad que buscamos (estética o  profesionalidad) y si queremos que nuestros pies luzcan sanos y sin problemas.

  1. Los tacones duelen, sobre todo los que no llevan plataforma, ¿cómo podríamos evitar ese dolor molesto tras una noche entera subidas en nuestros estiletos?

Los remedios caseros suelen ser un buen método para relajar y deshinchar los pies y tobillos tras llegar a nuestro domicilio. Pero como profesional en el ámbito de la podología os comentaré unas pautas muy útiles para disminuir las dolencias podales:

Compresas frías no más de 15-20minutos para pies hinchados y con dolor, por lo que podemos utilizar una bolsa de guisantes congelados y la envolvemos en una toalla (la tela evita lastimar la piel), entonces la colocamos debajo y en la parte superior de los pies, al mismo tiempo que mantenemos elevados los pies para favorecer el retorno venoso.

Baños de inmersión calientes y fríos para reactivar la circulación, para ello cogeremos una cubeta con agua fría y otra con agua caliente para sumergir alternando en ambas los pies, una posible pauta a seguir sería: comenzamos con agua caliente 3 minutos, 1 minuto agua fría, 3 minutos caliente, 1 minuto fría, 3 minutos caliente, 1 minuto de fría, y finalmente 3 minutos de caliente.

Estiramientos terapéuticos: al igual que al realizar estiramientos después del ejercicio, estirarse después de quitarse unos zapatos apretados aliviará el dolor. Puedes, por ejemplo, sentarte con las piernas cruzadas de modo que el tobillo de la pierna cruzada quede apoyado sobre la rodilla opuesta. Entrelaza los dedos de una mano entre los dedos de los pies para estirarlos y moverlos arriba y abajo como si fuera un abanico. Otro ejercicio consiste en acostarse boca arriba con los pies apoyados en el suelo y las rodillas en el aire apuntando hacia el techo. Levanta los dedos de los pies y también los talones, procurando que la región del metatarso toque el suelo. Continua levantando los talones, pero esta vez, “rueda” tu pie sobre el metatarso hasta que la punta de los dedos toquen el suelo y el área anterior también se levanta. Repite este proceso 10 veces para relajar y fortalecer los pies doloridos.

-Si persiste el dolor u otros síntomas en el tiempo lo mejor es buscar ayuda de un profesional, el/la podólogo/a identificará las primeras etapas de un problema médico grave si fuera el caso, por lo que le tratará y/o aconsejará debidamente.

    

  1. ¿El tipo de calzado influye en la salud de nuestros pies? Es decir, ¿un calzado de mala calidad frente a uno de piel es la clave para hacer menos daño?

Está claro que cuanto mejor sea la calidad de la piel del calzado menor serán los problemas dermatológicos al igual que se reducirá el riesgo de existir o acrecentar las patologías en los pies.

 

  1. ¿Con qué frecuencia se debería acudir a la consulta del/la podólogo/a?

Normalmente sería aconsejable acudir a la consulta del podólogo/a cada mes y medio o 2 meses, aunque dependerá de las necesidades podológicas de cada paciente para marcar dicha frecuencia.

  1. Estamos en época invernal y hace mucho frío, ¿podrías darnos algunos consejos para evitar dolencias en los pies (sabañones por ejemplo) por el frío?

1-Utilizar un calzado que no apriete para no dificultar la circulación o que los pies se enfrien.

2-Evitar el calor de fuentes directas como una estufa o bolsas de agua caliente.

3-Mantener los pies secos.

4-Mover las piernas para estimular la circulación.

5-Alimentos como la canela, la cayena o la pimienta, y las vitaminas E, K y C pueden hacer que fluya más sangre a los pies, al aumentar la frecuencia cardíaca.

6-Evitar los lácteos, ya que aumentan la sensación de frío, y la cafeína, porque  comprime los vasos sanguíneos.

7-Importante beber agua regularmente porque la deshidratación puede enfriar los pies.

8-Activar la circulación de los pies con baños de contraste (agua caliente y fría)

9-No fumar, la nicotina dificulta la circulación

10-Diariamente frotar los pies con crema con urea (al 10-30%) para hidratar y mantener los pies calientes.

 Estos consejos junto a un abrigo adecuado y calcetines de algodón, deben evitar que el frío de nuestros pies. Si esta sensación continúa, su origen puede que no se encuentre por bajas temperaturas sino por alguna enfermedad asociada, por lo que se aconseja acudir al médico.

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2 Comentarios

  • Responder Libe llule 18 febrero, 2015 at 11:45 pm

    Interesante post, ¿Quien no llega algún día a casa con los pies muertos a causa de los tacones? Me ha encantado, seguiré tus consejos.
    Un besote.

    http://www.libe-llule.com

  • Responder Jacobo 19 febrero, 2015 at 12:43 pm

    Voy a ver si guardo este artículo en favoritos porque seguro que a mi novia le parece muy interesante todos estos consejos para no sufrir tanto, gracias por la información

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